Segun Forbes Business, el presidente Donald Trump anunció este viernes una exención de aranceles por 90 días para ciertos productos de carne moldeada, mientras se mantiene bajo evaluación su gestión económica y el costo de vida —temas centrales en las elecciones de 2026. En una publicación en Truth Social, el mandatario declaró que durante ese periodo, Estados Unidos permitirá la importación de hasta 300.000 toneladas métricas de carne moldeada sin gravamen de arancel por excedente. Además, afirmó que este producto será comercializado a un precio que se reduzca un 25 por ciento respecto al nivel actual. Aunque se detalló la naturaleza específica de los productos incluidos, aún no se ha especificado con claridad qué tipos de carne moldeada estarán cubiertos por esta medida.
El anuncio se produce en un contexto de creciente descontento entre los votantes por el aumento de precios, especialmente en productos básicos. Un estudio reciente de Financial Times/Focaldata revela que más del 53 por ciento de los electores registrados consideran que su situación financiera ha empeorado durante la segunda administración de Trump. Este dato también indica que una mayoría de los encuestados confía más en los partidos demócratas para gestionar la inflación y el costo de vida. En paralelo, los precios de la carne moldeada han alcanzado niveles récord: en julio se registraron $6.89 por libra, frente a $11.88 en julio del año anterior y $10.86 en julio de 2024, según el Instituto de Estadística Laboral de Estados Unidos.
Este ajuste económico ocurre tras una postura anterior del gobierno, que en mayo retrasó la suspensión de importaciones de carne, por temores de que la llegada de productos extranjeros afectara a una industria ya vulnerable. Durante la pandemia, muchos productores redujeron sus ganados por la caída de precios, el aumento de costos operativos y la escasez de pastizales. En una medida paralela, Trump firmó una orden ejecutiva que elevó en 80.000 toneladas métricas el límite de importación de carne argentina, específicamente para cortes magros utilizados en la elaboración de carne moldeada.
Para el lector peruano, este escenario resalta la vulnerabilidad de mercados agrícolas frente a decisiones políticas impulsadas por presiones económicas inmediatas. Aunque los aranceles pueden aliviar el costo de productos esenciales, su impacto se debe evaluar en el contexto de la oferta local, la capacidad de producción y la dependencia de importaciones. En el Perú, donde el sector agropecuario es clave para la economía rural, cualquier política que afecte a productos básicos como la carne debe considerar no solo el precio, sino también la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de las cadenas productivas. La experiencia de Estados Unidos puede servir como advertencia: soluciones rápidas a precios altos no siempre garantizan equilibrio a largo plazo, especialmente cuando se ignoran las condiciones estructurales del mercado local.
