Segun Gestión Tu Dinero, Petroperú está preparando la salida de un terreno clave en el distrito de San Isidro, ubicado en la avenida Paseo de la República. El inmueble principal cuenta con 22 niveles, además de un auditorio y una explanada para estacionamiento. El terreno total alcanza 22.000 metros cuadrados, posicionándose en una esquina de la zona que, según expertos, ya no se repite en el mapa urbano del país. Analistas coinciden en que su ubicación estratégica lo convierte en uno de los activos inmobiliarios más valiosos de la región. Diego Briceño, gerente de transacciones en Cushman Wakefield, destacó que el terreno se encuentra en una de las esquinas más exclusivas de San Isidro, lo que aporta un alto potencial de valor por su posición central. Max Medina, de Binswanger, señaló que la proximidad a una avenida permite construir edificios de gran altura, lo que aumenta la rentabilidad del terreno al maximizar el uso del espacio.
Las posibilidades de desarrollo son múltiples. Los especialistas proponen una combinación de usos, como oficinas, comercio al por menor, alojamientos turísticos y servicios gastronómicos. También se considera la creación de un strip center con cine, restaurantes y otros espacios recreativos. Otra opción sería un centro de salud, lo que refleja la versatilidad del terreno. Briceño enfatizó que el valor del inmueble no está en la estructura actual, sino en el suelo. El edificio principal, por su antigüedad, no sería reutilizado. En su lugar, se esperaría que el nuevo propietario lo demoliera para construir un proyecto moderno. Este enfoque se basa en que el valor del terreno se mide por su potencial de uso, no por lo que ya está construido.
Para el lector peruano, este caso ilustra cómo los activos inmobiliarios de instituciones estatales pueden ser reevaluados en el contexto del crecimiento urbano. San Isidro, como zona de alta demanda por vivienda y servicios, ofrece un escenario ideal para nuevos desarrollos. Sin embargo, también plantea preguntas sobre la preservación de edificios históricos frente al avance urbano. Si bien el terreno se vende por su potencial, su transformación dependerá de decisiones que equilibren modernización y conservación. En un país donde el crecimiento de la infraestructura es constante, este tipo de transacciones refleja una dinámica entre el valor económico y el patrimonio físico. El caso de Petroperú no solo es una venta de inmuebles, sino un indicador de cómo las instituciones públicas pueden reconfigurarse para responder a las necesidades del mercado actual.
