Según Gestión, un grupo de diputados presentó una iniciativa para reactivar el uso de pérdidas tributarias acumuladas entre 2020 y 2022, años en los que muchas empresas en Perú enfrentaron caídas significativas en sus operaciones debido a la pandemia. Aunque estas pérdidas podían ser compensadas en los ejercicios posteriores, el plazo establecido para su uso se agotó para varios casos, especialmente para el ejercicio 2020. Actualmente, el sistema permite compensar las pérdidas en los cuatro ejercicios siguientes, pero esta regla deja fuera las empresas que no lograron aprovechar el beneficio dentro del periodo ordinario.
La propuesta busca extender ese plazo excepcionalmente, permitiendo a las empresas que optaron por el sistema del literal a) del artículo 50 de la Ley del Impuesto a la Renta, utilizar sus pérdidas acumuladas en los años 2020, 2021 y 2022, incluso después de que el periodo normal haya concluido. Este cambio permitiría que los saldos tributarios no utilizados no se pierdan definitivamente, y se conviertan en herramientas para reducir la renta imponible en años futuros. Así, el Impuesto a la Renta que se paga en cada ejercicio podría disminuir, ya que las pérdidas podrían ser aplicadas para disminuir el total de ingresos sujetos a impuesto.
En el periodo anterior, un proyecto similar fue aprobado por el Congreso, pero fue observado por el Poder Ejecutivo por razones de sostenibilidad fiscal. En aquel entonces, se estimó que el impacto de la medida alcanzaría aproximadamente S/ 5,100 millones. La decisión se basó en preocupaciones sobre la generación de una carga tributaria menor en años futuros, lo que podría alterar el equilibrio presupuestario. Aunque la propuesta no se adoptó, la situación ha cambiado y ahora se presenta nuevamente como una alternativa para fortalecer la resiliencia de las empresas ante crisis económicas.
Para el lector peruano, este escenario representa una oportunidad clave para empresas que, durante la pandemia, sufrieron reducciones en sus ingresos pero no pudieron aprovechar el beneficio tributario disponible. Muchas pequeñas y medianas empresas, especialmente en sectores como comercio, turismo y servicios, enfrentaron pérdidas que, si se pudieran recuperar, permitirían reducir su carga fiscal en años posteriores. Esto no solo disminuye el costo operativo, sino que también fortalece su capacidad para invertir en crecimiento. Sin embargo, el éxito de esta iniciativa dependerá de que el Poder Ejecutivo evalúe de forma transparente el impacto fiscal y garantice que no se generen desequilibrios en el sistema tributario.
