Según Gestión, el Grupo MAK, con cuatro décadas de experiencia en el sector inmobiliario centrado en corretaje inmobiliario, ha impulsado una diversificación estratégica hacia el turismo y la gastronomía, dos sectores que han registrado tasas de crecimiento superiores al 10%. Esta transformación se materializa en marcas como Kauza, un restaurante especializado en cocina peruana y variedades de causa limeña, que actualmente opera dos establecimientos: uno en la calle Tarata (Miraflores) y otro en la avenida Conquistadores (San Isidro).
El directorio del grupo, liderado por Moisés Ackerman y su hijo Isaac, quien asume funciones de gerente adjunto, ha comunicado planes de expansión en el sector gastronómico. Según sus declaraciones, se evalúa la apertura de un nuevo local en La Molina, aunque también se mantienen opciones en Miraflores o Surco. La ubicación, subraya el ejecutivo, es un factor decisivo en el éxito del concepto. El segundo local, inaugurado en diciembre en Conquistadores, representa una inversión considerable y está diseñado para escalar la operación. Este espacio cuenta con una cocina central que abastece hasta cinco unidades de Kauza, permitiendo así la expansión futura. Actualmente, el local de Tarata opera bajo esta infraestructura y cuenta con una capacidad de crecimiento sostenido.
En Tarata, cerca del 50% de las ventas provienen de turistas, lo que refleja una atractiva recepción tanto del público local como extranjero. El menú, que combina comidas criollas, ceviches y 17 tipos de causa, ofrece una propuesta diferenciada dentro de la oferta gastronómica peruana. Aunque aún no ha comenzado, el grupo ha expresado intención de internacionalizar la marca en un plazo de cuatro a cinco años, con mercados como Chile y Ecuador como posibles primeros destinos.
Para los peruanos, este movimiento representa una consolidación de la identidad gastronómica nacional en un entorno de crecimiento sostenido. Mientras que el turismo se mantiene como un motor clave del desarrollo económico, la presencia de marcas como Kauza en zonas estratégicas refuerza la visibilidad del país fuera de sus fronteras. Esto no solo fortalece el sector de servicios, sino que también genera empleo y fomenta la percepción de Perú como un destino con oferta diversa y de alta calidad. En un contexto donde la inversión en experiencias culturales y comunitarias se vuelve más relevante, el modelo de MAK muestra cómo una empresa tradicional puede transformarse en un actor dinámico de la economía local y global.