Según Gestión, Gorilla Energy, bebida energética originaria de Nueva York, ha ampliado su presencia internacional a 29 países, incluyendo Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Kazajistán. La marca, fundada en 2008, ya opera en más de 29 naciones y logra ventas globales que se acercan a los 1.000 millones de latas. Su estrategia se centra en jóvenes consumidores, ofreciendo fórmulas con sabores intensos, funcionalidad y un enfoque percibido como más saludable. En junio de 2026, anunció un acuerdo plurianual con la Professional Fighters League (PFL) para convertirse en su socio oficial de bebidas en Norteamérica, Medio Oriente y el Norte de África, con lanzamientos de latas conjuntas desde 2027 y presencia en eventos de la organización.
La empresa, a través de su sociedad Gorilla Drinks Limited, registró ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) la denominación “GORILLA ENERGY” en las clases 5 y 32. En la clase 32, se protege el producto en bebidas enriquecidas con proteínas para deportistas, bebidas energéticas y refrescantes sin alcohol. La clase 5 abarca suplementos alimenticios, nutricionales y de proteínas. Este movimiento indica una intención clara de penetrar mercados emergentes, como el peruano, donde la demanda de productos energéticos y suplementos se ha consolidado en últimas décadas.
Para los consumidores peruanos, este desarrollo representa una nueva competencia en el segmento de bebidas energéticas. Aunque el mercado local está liderado por marcas tradicionales como D’Onofrio y Artika, la entrada de una marca internacional con enfoque en funcionalidad y salud puede desencadenar una reevaluación de precios, calidad y presentación. Además, el hecho de que Gorilla Energy tenga sedes en Los Ángeles y Dubái refleja una estrategia de posicionamiento global que busca adaptarse a culturas diversas, lo que podría incluir ajustes en el sabor o formato para el mercado peruano.
El liderazgo actual de Ahmed Elafifi, como CEO del grupo, sugiere una dirección estratégica enfocada en expansión y diferenciación. A diferencia de productos convencionales, Gorilla Energy prioriza la percepción de salud y eficiencia, características que pueden atraer a un público más joven y consciente de sus hábitos alimenticios. En un contexto donde el consumo de bebidas energéticas crece en áreas urbanas, este tipo de entrada podría generar cambios en la oferta disponible, especialmente en tiendas especializadas o en redes digitales.
Sin embargo, el éxito dependerá de la capacidad de la marca para integrarse al ecosistema local, entendiendo preferencias culturales, costos y hábitos de compra. Para el peruano promedio, esto significa una posible variación en la composición de sus opciones diarias, pero también una oportunidad para acceder a productos con nuevas tecnologías y presentaciones. La vigilancia de Indecopi será clave para garantizar que el registro no genere conflictos con marcas existentes.
