Segun Bloomberg Línea, la nueva administración de Colombia debe presentar con transparencia cómo financiará la reconstrucción tras el terremoto sin comprometer la consolidación fiscal que se prometió al inicio del gobierno de Abelardo De la Espriella. Esta claridad, según la estrategia de inversiones de UBS, será crucial para mantener la confianza de los inversores en el mercado. El banco suizo destaca que, aunque el impacto directo sobre el crecimiento económico será moderado, el desgaste en las cuentas públicas representa un obstáculo más profundo.
La economía colombiana registró un crecimiento anual del 3,5% en el segundo trimestre, impulsado principalmente por el consumo público y la demanda interna. Para 2026, UBS proyecta una expansión cercana al 2,5%, con una aceleración similar esperada en 2027. Sin embargo, la firma prevé una desaceleración en el tercer trimestre, debido a la desaparición de factores temporales como el gasto vinculado al Mundial y a las elecciones presidenciales. El terremoto, que ocurrió poco después de la transición gubernamental, agrega una presión adicional a las finanzas públicas. Además, la actividad exportadora de café, un sector clave, fue afectada por el desastre. A pesar de esta disminución, UBS considera que el efecto neto sobre el crecimiento será limitado, porque las obras de reconstrucción generan un impulso positivo en la actividad económica a largo plazo.
Para los inversores peruanos, esta situación resalta la importancia de la estabilidad fiscal en un contexto de eventos imprevistos. Aunque Colombia enfrenta una crisis geográfica y económica, el enfoque en la gradualidad de los ajustes presupuestarios ofrece un modelo de gestión que puede ser analizado como referencia. Los países en desarrollo, como el Perú, también enfrentan desafíos similares en su gestión de crisis, donde la capacidad de reorganizar prioridades sin perder el rumbo de la estabilidad fiscal es clave. El caso de Colombia evidencia que incluso tras eventos abruptos, el crecimiento sostenido depende de políticas claras y ejecutadas con disciplina. Los inversionistas deben evaluar no solo el impacto inmediato, sino también la viabilidad de un camino fiscal que combine recuperación y sostenibilidad. En este escenario, el compromiso con el ajuste gradual, aunque lento, puede convertirse en una señal de solidez que atrae capital de largo plazo.
