Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense registró un incremento este viernes, impulsado principalmente por las acciones relacionadas con criptomonedas, mientras Wall Street concluía una semana marcada por alzas en los rendimientos de bonos, presiones en el sector tecnológico y tensiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán. El índice Dow Jones avanzó 0,98%, mientras que el Nasdaq 100 finalizó una racha de cinco días consecutivos de caídas, recuperando terreno tras el anuncio de resultados de Nvidia el miércoles. El S&P 500 cerró con una ganancia de 0,43%. El impulso se alimentó de datos que indican una expansión de la actividad empresarial en Estados Unidos, la más rápida en más de cuatro años. Paralelamente, los bonos del Tesoro mostraron mayor estabilidad tras días de volatilidad, lo que generó un ambiente más favorable para los activos de riesgo.
El precio del bitcoin alcanzó los 77.270,79 dólares, registrando una subida del 9,4% durante la jornada, con un acumulado de casi 22% en la semana, su mayor avance semanal desde marzo de 2023. Empresas como Strategy (MSTR), Coinbase (COIN) y Robinhood (HOOD) mostraron un fortalecimiento directo al crecimiento del activo digital. Este movimiento fue acelerado tras la declaración del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien anunció que el gobierno duplicaría las compras de bonos de largo plazo. La medida inicialmente redujo los rendimientos de deuda, lo que debilitó el valor del dólar y estimuló la demanda por activos de riesgo. En el mercado de contratos perpetuos, más de 2.000 millones de dólares en posiciones bajistas contra el bitcoin fueron liquidados desde el 19 de agosto, según datos de Coinglass citados por Bloomberg.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una perspectiva clave sobre cómo las decisiones macroeconómicas en Estados Unidos pueden influir en el comportamiento de mercados globales. Aunque el Perú no es parte directa de estos mercados, las fluctuaciones en activos como el bitcoin o el Nasdaq pueden afectar el entorno de inversión internacional, especialmente en contextos de inflación o cambios en las tasas de interés. La mayor estabilidad en bonos y el crecimiento de la actividad empresarial en EE.UU. reflejan un entorno más favorable para los activos de riesgo, lo que podría traducirse en mayor confianza entre inversores extranjeros. Sin embargo, el riesgo de volatilidad sigue presente, especialmente en activos digitales que aún no tienen regulación clara en América Latina. Los peruanos que manejan fondos o inversiones en divisas o tecnología deberían estar atentos a estos movimientos, ya que pueden influir en el comportamiento de los mercados globales y, por ende, en los rendimientos de sus portafolios.
